viernes, 4 de enero de 2019

Día 2 de 365, Año 2019


Me gustó mucho este pensamiento de Khalil Gibram: “Dicen que antes de un río entrar en el mar, tiembla de miedo. Mira para atrás, para todo el día recorrido, para las cumbres y las montañas, para el largo y sinuoso camino que atravesó entre selvas y pueblos, y ve hacia adelante un océano tan extenso, que entrar en él es nada más que desaparecer para siempre. Pero no existe otra manera. El río no puede volver. Nadie puede volver. Volver es imposible en la existencia. El río precisa arriesgarse y entrar al océano. Solamente al entrar en él, el miedo desaparecerá, porque apenas en ese momento, sabrá que no se trata de desaparecer en él, sino volverse océano.” 

Me llevó a mi época de adolescente porque me gustaba mucho una frase que decía algo como: “Si amas algo, ¡déjalo libre! Si regresa es tuyo, si no regresa nunca lo fue.” Esa era y es una frase hermosa que esconde una reflexión: negarse a la posesión y el dejar ir, esencia del verdadero amor, que da libertad para poder mostrar nuestros sentimientos a plenitud. Sin embrago, esta idea no solo es aplicable al amor, vale también para la vida, para afrontarla los retos con plenitud y llenos de alegría… ¡¡Dejar ir y dejar a Dios hacer sus milagros, es un gran propósito para iniciar un nuevo ciclo!!

FELIZ Y BENDECIDO INICIO DE AÑO, DESEANDO QUE DIOS OBRE SOBRE TODOS NOSOTROS SUS MILAGROS


No hay comentarios:

Publicar un comentario