Día 37 de 365, Año 2019
Inspirada en un artículo de Silverio Pérez (2017), por
el paso de los huracanes Harvey, Irma y María que devastaron Puerto Rico.
Hoy me desperté pensando en la trascendencia que
tienen los valores humanos en nuestras vidas, especialmente en momentos de tantas
necesidades y desencuentros, altas presiones e innumerables contradicciones, justo
cuando se hace necesario que salga una voz audible, por encima de todas las
demás, para guiarnos, calmarnos y relajar las tensiones, tal como cuando una
madre arrulla al bebé acercándolo su corazón.
Los
venezolanos ya aprendimos que no hacen falta tres huracanes para devastar una
nación, pero que si es imprescindible tres valores esenciales para
reconstruirla: Paciencia, Tolerancia y Prudencia…
el ser pacientes nos ayuda a vivir, comprender y sobrellevar las calamidades con
fortaleza y, por qué no, hasta con un poco de humor; ser tolerantes es útil
para dirigirnos a los demás y compartir nuestras ideas sin atacar, asumiendo
que somos humanos y que cada uno es un ser infinito e individual, es necesario
creer en la que la hermandad nos permite confrontar sin necesidad de adversar. Ser
prudentes, es la clave que nos lleva a actuar con conciencia frente a
situaciones ordinarias y a conservar la calma en circunstancias extraordinarias.
Nuestra
madre Venezuela hoy nos abraza, quiere acercarnos a su esencia, para pedir a
sus hijos Paciencia, Tolerancia y Prudencia… No hagamos caso
omiso a esta súplica, antes bien, volvamos a ella como cuando nacimos y nos comprometimos
a amarla por encima de cualquier infortunio. Que este día, Dios nos ayude a
renovar nuestro amor, ese amor que todo lo puede, que es paciente, bondadoso y agradecido
(Corintios 13:4-5), para creer con firmeza en la voz de nuestros corazones.
Feliz y Bendecido día!